LA TENENCIA DE OBRAS DE ARTE Y EL SURGIMIENTO DE LOS TALLERES ARTESANOS EN EDAD MEDIA.

Entre los siglos XII Y XIII, el cristianismo se fue adentrando cada vez más y fue así como se fue ganando a las poblaciones que eran paganas. Fue en esta época donde comenzó a surgir el interés por poseer obras de arte, con las cuales las personas querían adornar su vida.
Entre los promotores de la creación artística se encontraban guerreros, hombres de oración y los criados de alto rango, que querían poseer imágenes, es por ello se que comenzaron a decorar los edificios donde se reunían para discutir sus intereses.

Los estudiosos de esa época alababan los adelantos que se habían dado en cuanto a las herramientas que se utilizaban para hacer las obras de arte, y reconocían la habilidad manual que tenía el hombre para aprovechar al máximo la materia prima utilizada. Sin embargo la personalidad del artesano pasaba casi siempre desapercibida; ya que en estas épocas el verdaderamente importante era el pagador, nunca el realizador de las obras. Las escasas inscripciones referidas al entorno de la construcción suelen tener el nombre de quién había dotado los medios económicos precisos para su realización

A su vez, comenzaron a crecer los talleres donde eran fabricadas obras de arte, los cuales la mayoría de las veces eran manejados por familias. Los trabajos se dividían por especialización de funciones, así que esa función quedaba siempre a su cargo.

Lo que constituía la unidad del arte europeo en estos siglos, en parte se puede explicar por la existencia de peregrinajes, la movilidad de las cabezas de los talleres y por la difusión de las obras de arte, las estatuillas, las joyas y los libros decorados con imágenes.

FUENTE:
Duby, George. Arte y sociedad en la Edad Media, Editorial Aguilar, España, 1958.



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¿Quén soy?

Estudio el 8vo semestre de la carrera Lic en Historia, en la Universidad Autonoma de Aguascalientes, México.

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